10.19.2010

El Nombre de la Rosa

El nombre de la rosa.
Una versión que hace llorar.

Una terrible calamidad, un suceso demoníaco ocurrió al lanzarse una nueva versión de esta gran película. Como siempre, hay que destruir el pasado ya que no puede mejorarse.
Con unos extras ridículos e innecesarios, pasemos al metraje, entremos en donde reside  el corazón del mal que nos aflige.

Tres grandes desgracias nos esperan, la primera es una desagradable sorpresa que nos llena de ira y frustración: los cantos gregorianos, puros y de alabanza, símbolo de su tiempo y lugar, invitadores del recogimiento, se encuentran subtitulados en inglés.
Los subtítulos son imposibles de eliminar, hay que verlos de forma obligada, no podemos escapar a su maligna influencia. Justo en el centro de la pantalla aparecen las viles letras, omnipotentes, la escena se convierte en suya y todo el clima de misterio que hubiera podido crear la película se desvanece. Una gran pérdida.

La segunda desgracia aparece de una forma que nos coge desprevenidos. Una nueva escena surge ante nuestros ojos con un doblaje nuevo. Se habla poco, bien es cierto, pero la voz no deja de ser desagradable. Lo peor es la destrucción que origina esta escena, la joven gitana, símbolo sexual y romántico de la película y responsable de su gran momento final, gracias a esta escena, pierde gran parte de su fuerza. Antierotismo a máxima potencia. Se nos presenta ante nuestros ojos a su familia y a ella misma, realizando tareas domésticas, comportándose como cerdos. ¡Que fácil es destruir el mito y que difícil tejerlo!

La tercera desgracia es la peor de todas, a algunos les mueve a la risa, otros a la tristeza y hay quien se deja llevar por el odio.
Otra nueva escena, doblada por una misma persona aunque hay al menos cinco personajes distintos. ¿Cómo puede conseguir tal proeza ese hombre?  Distorsionando su voz. ¿Es acaso el maestro del doblaje? Desafortunadamente no. Su voz ya es desagradable de por sí y las distorsiones que crea en cada personaje son unas espinas que se clavan en el cerebro. Desde El informal no se vieron doblajes tan patéticos.

En un intento por ofrecer algo nuevo, otra vez se ha desgraciado una gran obra.

Y es que a veces el timo de comprar originales se completa con estas desgracias.

1 comentario:

  1. Publicado originalmente en windows live spaces el 25-10-2007 a las 19:00.

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