10.19.2010

Mentiras.

Mentiras y Osho.

Homo vult decipi, decipiatur.

Este mundo, el único que existe, está lleno de engaños, de mentiras. Algunas de ellas tan burdas que parece mentira que sigan sobreviviendo, pero lo hacen. Viven, se extienden y ramifican en la creencia popular, incrustándose como una liana asfixiante sobre una planta.
Para descubrir la verdad, que no es otra cosa que la realidad, el método es sencillo: ponerlo todo el duda y mirarlo desde lejos. Pero cuidado, porque la verdad puede doler.

Una de las chorradas de nuestro tiempo son los libros de autoayuda, de búsqueda de la felicidad; es una felicidad estereotipada y tópica que muchas personas, desilusionadas con su vida, intentan en vano alcanzar, en vez de ser felices a su manera por sí mismos, o simplemente no serlo si eligen otro camino. De esta forma, cuentacuentos como Bucay, Byrne y otros escriben panfletos llenos de estupideces. Y se hacen de oro. Al menos, hay que reconocerles el olfato para descubrir las necesidades de la gente y luego venderle los remedios a un alto precio. Una de las formas más comunes de hacerse rico.

En el estilo de esos libros, pero en la categoría de "Sabiduría Oriental", se encuentran los libros que ahora expurgo. Se trata de esa sabiduría de oriente que por moda se ha establecido en estos lares, esa sabiduría que ha permitido, por ejemplo, que la gente de esos países siguiera muriendo a los 40 años hasta la introducción de la medicina científica. No es otra cosa que decirle a la gente lo que quiere oir, revestido de misticismo y pensamiento mágico.

Asqueado quedé a la par que rabioso de ira, al descubrir los libros del infame Osho en La Casa del Libro. Su maligna e interesada cara en la portada perseguía tenazmente a los incautos. El contenido de los libros: la misma mierda de siempre.

¿Pero cómo puede presentarse contra lo material el gurú que tenía más de 100 Rolls Royces blancos para su disfrute personal, todos ellos con la leyenda: “Jesucristo ahorra, Moisés invierte y el gurú gasta"?
¿Es pacífico tener guardias armados con uzis como guardaespaldas y la gran cantidad de armas que el FBI incautó en su comuna de Oregón?
¿Busca la verdad universal el hombre que fué arrestado por evasión de impuestos, tenencia ilegal de armas de fuego y otros cargos, entre ellos el estupro de adeptas?

Y habrá muchos que compren sus libros y se crean sus idioteces, así como muchos creyeron en los sesenta los mensajes de este personaje y se volvieron idiotas. Rajnneesh, alias Osho, cuyos adeptos organizaron un ataque bioterrorista en Oregón. ¡Cuanta sabiduría! Que recogía mendigos de todo Estados Unidos para inscribirlos en el censo de un municipio y así poder apoderarse de la alcaldía y cuando fracasó su intento los expulsó, dejándoles tirados. ¡Cuanto amor!


Antes caían hippies e inadaptados, ahora urbanitas. Osho, a su muerte, se ha convertido en un bien de consumo, con el que otros hacen dinero. Un destino un tanto justo para aquel que se enriqueció con los demás.


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