10.19.2010

Signo de los Tiempos.

Signo de los tiempos.

El cine Benlliure cerró sus puertas hace ya tiempo. A los que hayan estado en Madrid les sonará, algunos lo recordarán, para otros será un nombre desconocido. Ya no importa.

Los tiempos cambian y los cines de antaño no tienen cabida en los nuevos, ni bueno ni malo, simplemente realidad. Ya jamás se volverán a ver películas en él, como tampoco en tantas otras salas vacías. Otros recuerdos los tendrán que sustituir. La fachada, sin embargo, permanece inalterable, con sus escaleras, sus majestuosas columnas y su entrada, pero ya jamás será lo mismo.

¿Y qué empresa ocupa ahora el local? ¿A qué se dedica?
Una librería, dicen. ¿Librería? ¡Ja!
Un local de la empresa Abac, del grupo Eroski. Al mencionar librería nos imaginamos un local de sabiduría, de cultura, una tradicional tienda con prohibidos volúmenes, llenos de enseñanzas, o un Supermercado del libro, como La Casa del Libro, donde los volúmenes se tratan al por mayor y la moda impera, pero al menos los vendedores saben algo acerca de su mercancía.
Pero no, no vayamos a engañarnos, Abac no es una librería aunque así ose llamarse para gozar del halo de cultura que esta palabra imprime.
Abac es un Supermercado de libros, juguetes, algunos discos, papelería, manualidades y bellas artes y los omnipresentes productos multimedia.

Entrado a través de la maravillosa puerta original de Benlliure chocamos con el horroroso contraste de la decoración ultramoderna del local, me quedo con los estilos de antaño sin dudar. Los empleados, unos pobres chavales que se sacan unas perras siendo explotados no tienen ni idea de lo que venden. No es culpa suya. Al preguntar por Archipiélago Gulag tuve que deletrear la palabra.
¿Papelería? La tienda de Néstor le daba mil vueltas en atención y surtido.
¿Juguetería? No venderemos juguetes sexistas o violentos. ¿Significa eso que las generaciones futuras no podrán conocer los que es una Barbie, GiJoe, ActionMan...? ¿No venderán el risk, por ser un juego que incita al imperialismo, al ansia de poder y la guerra? Juguetes para padres que quieren hacerse los modernos progres y los compran para luego acabar tirados en el rincón más oscuro del trastero, mientras sus vástagos juegan al GTA Villaverde Vice en su PlayStation 5.
Algunos discos, raros, selectos, para aquellos que creen que comprándolos van a aparentar diferenciarse de la masa.

Triste fue ver los libros tratados como detergentes en Carrefour, aunque algunos de verdad merezcan ser tratados así, triste es también ver en lo que se ha convertido el antiguo Benlliure. Igual se compra un libro que un desatascador de váter.

Al igual que fracasó la película Waterworld, que pude ver en aquel cine hace ya tantos años, el Benlliure mismo fracasó, pues no pudo adaptarse a los tiempos. Abac, sin embargo, encaja perfectamente en ellos y tiene muchas de sus características, tal vez hasta pueda competir con el ínclito Fnac.


Sí, el Benlliure desapareció al compás del signo de los tiempos.

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